Metafora:
En la metáfora hay dos planos o términos: el real (mi marido) y el evocado o imaginario (toro). Hay, pues, una relación de similitud entre los dos términos. Si solamente aparece el plano evocado nos hallamos ante una metáfora pura: El pirata de su corazón le destrozó el alma (es decir, su amor), y si tenemos los dos planos, impura: Su amor es el pirata de su corazón, que le destrozó el alma.
Metonimia:
En la metonimia, tenemos una relación de contigüidad, de posesión, de grado o proximidad, de pertenencia a un mismo grupo, especie... La sinécdoque la podemos incluir dentro de la metonimia, y consiste en la substitución de la parte por el todo, o el todo por la parte. ejm:
Tiene veinte primaveras. (= años)
Cuando vimos las velas... (= barcos)
Se bebió un jerez. (= lugar donde se hace)
España (el país respresentado a través de un equipo de fútbol) ha ganado a Francia.
El heredero al trono. (= reino)
Odia los tricornios. (= guardia civil española)
Escribir unas letras. (= carta)
ejercicios:
Especifica si las oraciones o frases de abajo son metáforas o metonimias.
1. Sus manos eran sarmientos.
2. Me encanta el rioja.
3. Lleva sus canas muy dignamente.
4. La muchacha era un tren.
5. Le encantan las faldas.
6. ¡Qué bien vive el rico!
7. Ayer me regalaron un Goya.
8. Dientes de marfil.
9. Fuego ardiente de pasión sentía en mi interior.
10. Teme al Maligno.
Empleo de las palabras en sentido distinto del que propiamente les corresponde, pero que tiene con este alguna conexión, correspondencia o semejanza. El tropo comprende la sinécdoque, la metonimia y la metáfora en todas sus variedades.
-Formación Académica
Miguel Hernández, Fue admitido en el colegio Santo Domingo, y en 1924 comenzó las clases en la escuela de Ave Maria, donde estudia gramática, aritmética, geografía y religión. En 1925 deja los estudios. Pero sigue con la lectura de libros de Gabriel y Galán, Miró, Zorrilla, Rubén Dario y depositan en su espíritu ávido el germen de la poesía. A veces se pone escribir sencillos versos a la sombra de un árbol realizando sus primeros experimentos poéticos.
-Carácter del padre.
Era hijo de Don Miguel Hernández Sánchez, guarda jurado y tratante de ganado y los negocios no le iban del todo mal. Eran un hombre violento que pegaba a su hijo.
-Recursos de Orihuela.
En Orihuela los recursos económicos eran mas que nada la ganadería.
-Relaciones personales.
Josefina Manresa su mujer con la que tendrán 2 hijos....
Es curioso cómo en esta sociedad de la comunicación, son las modas quienes van marcando el uso, mal uso o abuso de determinadas palabras, y còmo de forma consciente o inconsciente todos entramos en el juego. Me explico. Con la famosa frasecita de “un poquito de por favor” ¡quién no la ha oído, e incluso la ha empleado a veces sin ton ni son! Pero si la analizamos no tiene mucho sentido, porque el favor se hace o no se hace, no se hace sólo “un poquito”. Un ejemplo quizás tonto, por favor tráeme 2 vestidos de la tintorería, y te trae sólo uno. ¡Pues menudo favor, para eso que no se hubiera molestado! Y es curioso cómo cada vez vamos perdiendo más léxico, más riqueza a la hora de comunicarnos, es como si los sinónimos no existieran. Es más, si estamos hablando con alguien en un contexto formal en que queremos que se vea que tenemos “algo de culturilla” nos encontramos con que nuestro interlocutor empieza a poner unas caras de, esta palabra la he entendido, ésta no tanto,…
Y qué me decís de la palabrita que se nos está intentando meter del aire acondicionado silencioso¡ ya estuvieron con la matraca el año pasado y este año han vuelto al ataque, y… como los medios de comunicación son realmente tan fuertes no sería de extrañar que este verano en vez de decir silencio por favor pues dijéramos la palabreja.
Esto es sólo un botón de muestra. Pienso que hemos de estar un poquito al tanto de los goles que nos quieren meter - en este caso en el mundo de las palabras-, y así poder ejercer la libertad de entrar o no en el juego.
Para que luego digan que los profesores, no echan sus risas y se lo pasan bien
RESPUESTAS REALES A EXAMENES - CONTESTACIONES DE NIÑOS EN LOS EXAMENES. Esto no tiene desperdicio:
Lo escrito entre paréntesis son notas del profesor
Reproducción sexual: Para que se provoque la fermentación, tienen que estar el órgano masculino dentro del femenino (Así seguro que sale un hijo cervecero, de eso no hay duda)
Derivados de la leche?: La vaca. (Si, la vaca deriva de la leche del toro)
Estimulantes del sistema nervioso: El café, el tabaco y las mujeres. (Joder chaval, lo has clavao, y es que las mujeres te sacan de tus casillas...)
Explica algo del Greco: Era bizco. (Así pintaba el muy cabrón, to doblao)
Polígono: Hombre con muchas mujeres.(Pentágono 5 mujeres, Hexágono 6...y así sucesivamente)
Comentar algo del 2 de mayo: ¿De que año?.(Ahí, vacilando, que te los sabes todos desde 1576)
Cogito, ergo sum: Le cogí lo suyo. (¿Y lo tenia grande?)
La sal común: Tiene un curioso sabor salado. (Ummmm, jamás lo habría imaginado)
Derivados de la leche: El arroz con leche. (Derivados del arroz, la leche con arroz)
El arte griego: Hacían botijos. (Siglos de Arte resumidos en una puta frase)
Países que forman el Benelux: Bélgica, Luxemburgo y Neardental. (Hombre, los Holandeses tienen cara de simios pero no tanto)
Pediatra: Medico de pies. (Convencido toda la vida que eran pederastas y no pediatras)
Quevedo: Era cojo!, pero de un solo pie.> (Bufff, menos mal que nos lo has aclarado)
Brisa del mar: Es una brisa húmeda y seca. (A la par que mojada y ausente de humedad)
Un gusano que no sea la lombriz de tierra: La lombriz de mar. (Si es que se lo han puesto a huevo)
El oído interno: Consta de utriculo y draculo. (Contra la ignorancia.. imaginación)
Palabra derivada de luz: Bombilla. (Lo siento, me estoy riendo demasiado y no puedo comentar este...HABLA
POR SI SOLO)
¿Conoces algún vegetal sin flores?: Conozco. (Y como me vuelvas a preguntar algo te parto la cara)
Moluscos: Son esos animales que se ven en los bares, por ejemplo el cangrejo. (Y los calamares, que crecen en bocadillos)
Ejemplo de reptil: La serpiente "Putón" (Si es que las visten como guarras)
Calamar: Se llama así porque cala los mares. (Elemental querido Watson)
Movimientos del corazón: El corazón siempre está en movimiento, solo está parado en los cadáveres. (Joder, cuanta razón tienes)
El sexto mandamiento: No fornicarás a tu padre y a tu madre. (Jodida iglesia, siempre amargando a la gente)
Un cuadro de Velázquez: Las "mellizas".(Te equivocaste, se llama "Las Mininas")
Qué es la hipotenusa: Lo que está entre los dos paletos.(si, entre el cenutrio y el pardillo)
El cerebelo: Es el fruto del cerebro. (Como mejor esta es en zumo)
Animales suptores: Son los que chupan, como el elefante.(Que le digan al elefante como la chupa la elefanta)
Sancho Panza: Era muy aficionado al vino, a las mujeres y a las drogas. (Era un yonki de cuidado, y el Don Quijote un putero)
Partes del tronco: Ombligo, cintura y tetilla. (La tetilla es un órgano vital para el ser humano)
1º¿Qué era el cuaderno de bitàcora???
2º¿Qué diferencias hay entre una barca normal y una ballenera???
3º¿De dónde eran la mayorìa de las naves reales???
4º¿Cuál era el nombre del maquetista que montó la mayoría de las maquetas de barcos que había en el museo???
5º¿ Con qué producto se hacen las cremas faciales que utilizan las chicas para maquillarse???
Cuarto hijo nacido en una familia de Halruéi, su familia era una de las familias desfavorecidas del lugar. Su padre, Presmer Mórmeril, un mercader de sedas en Halarahh, pese a ser un buen hombre de negocios no conseguía el reconocimiento ni la aceptación social que le corresponderían en otros lugares por un pequeño defecto: NADIE en su familia había sido apto jamás para El Arte. Su familia era descendiente de los campesinos y bárbaros que poblaban la zona cuando el archimalo Romarca y sus seguidores llegaron desde Netheril, y jamás había habido matrimonios con ningún practicante del Arte, de modo que su situación era lo máximo a lo que alguien como el podía aspirar.
Presmer y su mujer Anna tuvieron cuatro hijos, el primero un varón al que llamaron Khans, la segunda una hermosa niña llamada Rosamun, tan hermosa que provocaba envidia a todas las madres, y por ultimo dos gemelos idénticos, al primero lo llamaron Aldym y al segundo Meredoth. Los dos gemelos eran idénticos, de ojos azules y cabello blanco níveo. Como todos los niños en Halarahh los dos gemelos fueron a la escuela, par recibir la educación rudimentaria al alcance de todos los habitantes. Pese a que físicamente los dos gemelos se mantenían como dos gotas de agua, sus personalidades se iban diferenciando. Aldym disfrutaba de la compañía de los demás niños y se mostraba dispuesto a ayudar en todo lo que pudiese a los demás, mientras que Meredoth prefería el silencio y la soledad, donde podía estar en paz con sus pensamientos. Los gemelos fueron creciendo y su padre comenzó a pensar en su futuro. Como era tradición Khans, el mayor, heredaría el negocio familiar y los bienes, la muchacha, siendo hermosa como era no tendría problema en buscarse un marido que la mantuviera, pero los gemelos…
De forma inesperada las preocupaciones del padre fueron parcialmente aliviadas. Un sacerdote de Azut se entrevisto con Presmer. El sacerdote dijo a Presmer haber estado observando a uno de sus hijos, Aldym, y que viendo su actitud dispuesta para ayudar a los demás habían decidido que podía ser un buen miembro de su congregación. Presmer y Anna se enorgullecieron por tal ofrecimiento y decidieron que su hijo ingresaría como novicio de Azut. Los padres llenos de felicidad hicieron una gran fiesta para celebrar tan grato acontecimiento. Durante la celebración Aldym fue el centro de la atención de todo el mundo, atención que el no había solicitado, aunque hubo quien no lo vio del mismo modo. Meredoth dejo el gran salón en mitad de la celebración, pues como el razonaba, nadie le echaría en falta. Subió a su habitación, y allí en la oscuridad se sentó sobre su cama, con las rodillas dobladas a la altura del pecho. En la soledad de su habitación una pequeña parte de su ser deseaba con todas sus fuerzas que su gemelo lo echara de menos y que fuera a buscarlo, prometiéndole que siempre estarían juntos. Pero el tiempo pasaba y esa ilusión, esa esperanza iba perdiendo fuerza, asfixiada por el sentimiento de traición y por la envidia y los celos de la atención que su gemelo había recibido. Mientras que Aldym estaba en una fiesta rodeado de gente con buenos deseos para su futuro, Meredoth estaba en soledad en la oscuridad de su habitación, como un apestado, un leproso al que nadie se acerca y de quien nadie quiere acordarse.
-Esto no va a quedar así, hermanito. No vas a usarme cuando te interese y cuando te convenga desecharme y pisotearme como un trapo viejo y usado. Pagaras por tu traición. Todavía no se como ni cuando, pero me las pagaras.- susurro su juramento a alguna fuerza oscura, deseoso de ser escuchado. Miró por la ventana la noche estrellada y cuando bajo la vista vio la solución, la Academia del Arte de Halarahh. Al día siguiente, mientras Aldym preparaba su equipaje para irse al templo de Azut, Meredoth salio por la puerta de atrás de la casa de sus padres y se encamino calle abajo en dirección a la Academia. El vicerrector Kumec acogió a Meredoth en su despacho y escucho atentamente mientras esta solicitaba el ingreso en la academia. Kumec trato de hacerle ver la realidad, si nadie jamás en su familia había tenido capacidad para El Arte, era poco probable, por no decir imposible, que el la tuviera. Pero Meredoth no acepto el no por respuesta. No podía rendirse, era su única opción. Arguyo que su padre tenia dinero de sobra para poder costear sus estudios, y que si no se le daba la oportunidad de probar jamás sabrían si estaba dotado o no. Miro fijamente al Vicerrector, en sus ojos podía verse una gran determinación, que aunque Kumec interpreto por verdadera vocación por El Arte, en realidad era fruto de la envidia y del deseo de superar a su hermano para poder vengarse de el. El vicerrector acepto la solicitud de ingreso del joven como estudiante. Meredoth volvió a casa con aire triunfal y lo primero que recibió fue una reprimenda de su padre por no haber estado para despedir a su hermano cuando este se marchó. El joven no dio importancia la reprimenda, pues sabia que cuando su padre supiera que había sido aceptado en la academia la alegría le haria olvidar aquel enfado. Pero se equivoco.
-¡No!¡No gastare el dinero tontamente de esa manera!¡Nadie ha sido capaz de usar magia en mi familia jamás, y tu no eres de lo mejor!¡es mi ultima palabra!-Todavía mas enfurecido por aquella actuación se fue dando la espalda a su hijo desoyendo toda posible explicación. Meredoth cayo de rodillas al suelo, sintiendo como si el suelo se hubiese convertido en brea liquida en la que se iba hundiendo poco a poco sin remedio, llevándolo a una oscuridad en la que no había lugar para la esperanza. Sentía como sus ilusiones habían sido aplastadas y como la oscuridad le prometía una eternidad de tormento. Pero la luz se abrió paso entre la oscuridad hasta el. Una mano tendida le ofrecía su ayuda y su apoyo incondicional, alzo la vista y vio y vio el rostro sonriente de su madre, Anna. Ella se intereso por lo que pasaba a su hijo por la cabeza, y este le contó su deseo de ingresar en la Academia y la repuesta que había tenido de su padre. Anna le escucho con la atención y la comprensión de la que solo una madre es capaz. Cuando hubo concluido Anna miro a sus hijos a los ojos, Meredoth vio el amor de su madre reflejado en sus ojos. Anna tranquilizo a su hijo, diciéndole que si eso era lo que quería, tendría todo el apoyo de su madre, y dado que la mitad de los bienes era de ella, se encargaría de pagarle los estudios.
Los estudios en la Academia fueron más difíciles de lo que Meredoth había pensado. Además de las horas que dedicaba al estudio en la Academia también debía dedicar muchas horas a estudiar en su casa, con una traba añadida, si el no entendía algo no había alguien en su casa que podía explicárselo. Pese a todo el esfuerzo que le suponían sus estudios llego un momento en que el interés por el conocimiento borro de su mente el deseo de venganza ahogándola en una insaciable sed de conocimientos. De cuando en cuando Anna irrumpía en la habitación de su hijo y lo obligaba a suspender temporalmente sus estudios para pasear con ella por los jardines disfrutando de tardes agradables. Madre e hijo estaban cada vez más unidos disfrutando de la mutua compañía y de una gran complicidad. La relación con Presmer, en cambio, fue cordial en el mejor de los casos.
Tras años de esfuerzos que parecían no llegar a su fin consiguió graduarse en la academia, adquiriendo el grado de aprendiz, pues ya era capaz de ejecutar algunos sortilegios. El día de la graduación fue un gran día de fiesta, como suele ser todos los años, pues la formación de nuevos magos es un orgullo para Halruéi. Anna regalo a su hijo una sortija de madera tallada por ella misma en la que había grabado su propio nombre, para que por muy lejos que llegara jamás se olvidara de su madre, con quien siempre podría contar. El haber un practicante del Arte en la familia hizo que las barreras sociales y los estigmas cayesen. Así Presmer comenzó a prosperar mas allá de lo que nadie habría esperado. Con el “poder” llegaron los buitres que lo codiciaban, y la vida social de aquel mercader de sedas se incremento de manera inimaginable.
Pero cuando todo son alegrías el destino se encarga de que las desgracias pongan todo de nuevo en su sitio. Una noche los padres de Meredoth fueron invitados a cenar en casa de Zorastryl, un importante comerciante de oro. Anna fue en su carruaje sola, pues Presmer debía ultimar unos detalles del ultimo envió antes de dirigirse allí. Anna nunca llego a la mansión del señor Zorastryl. Su carruaje fue asaltado en la noche, y ella y su chofer habían sido asesinados para posteriormente robar las joyas que la dama llevaba puestas. La muerte de Anna fue un gran revés para Meredoth. No llego a derramar una sola lagrima por su madre, pues el impacto que le provoco lo dejo casi aislado de la realidad. El entierro se llevo a cabo por todo lo alto y todos los nuevos “amigos” de la familia hicieron acto de presencia, luciendo trajes caros y joyas más caras aún, en una especie de esperpéntico carnaval de opulencia. Meredoth se encerró en su habitación, apenas salía. Los sirvientes se encargaban de llevar la comida al joven y atenderle en todo lo que necesitara. Una semana paso desde la muerte de su madre. Meredoth salio de su habitación, debilitado por la alimentación inadecuada y la carga que pesaba sobre sus hombros, pues se culpaba de no haber podido hacer nada por su madre. Sus pasos lo conducían a la cocina, donde iba en busca de algo para saciar su hambre. Ruidos en el salón hicieron que su curiosidad variase sus pasos hacia el origen de los ruidos. La puerta estaba entreabierta, y desde el interior se veía salir una luz. Se aproximo lo suficiente y miro por la abertura. Allí estaba su padre, Presmer, con una jovenzuela que no debía tener más de veinte años. Ambos estaban semidesnudos, unidos en un abrazo que expresaba su deseo más primario. Meredoth cerro sus puños y sintió el contando de algo en su dedo. Al bajar la vista vio el anillo de madera. La imagen de su madre le vino a la mente, con su siempre acogedora y sincera sonrisa. Después la imagen de su madre en el ataúd. Todos los paseos entre rosales en calidos atardeceres. Anna en el ataúd. ¿Por que no estaba Presmer con ella cuando sucedió aquella desgracia?. Fue consciente de la respuesta. La ira le saco del estado de aturdimiento en el que había estado la última semana. Todo era culpa de Presmer. Si hubiese estado con su mujer ella no estaría muerta. Cerro los puños con fuerza y salio corriendo de la casa de su padre en dirección a la Academia. Llego a la biblioteca y repaso los tomos a los que por aquel momento tenia acceso. Se lamento de no poder comprender sortilegios más poderosos, pero para esos dos su poder era suficiente.
A la media hora Meredoth entro de nuevo en casa de su padre. Abrió las puertas principales y con paso decidido se dirigió hasta el salón donde se hallaban su padre y aquella mujer. Abrió la puerta del salón con fuerza. Presmer y la mujer se sobresaltaron al ver al joven entrar en la habitación y verles juntos. Meredoth miro a su padre directamente a los ojos, con sus azules ojos brillando de furia.
- Como has podido! ¡si hubieses estado con ella aún viviría!
- Quien crees que eres para hablarme así en mi casa?- Replico Presmer.
-¡SILENCIO!- Meredoth murmuro unas palabras, levanto su mano izquierda con los dedos tendidos en dirección a su padre. Un proyectil de energía mágica salio de la punta de sus dedos atravesando el aire de la habitación y golpeando a Presmer, quien cayó al suelo malherido. La mujer miro horrorizada al joven. Pero eso a Meredoth no le importaba, pues todavía no había acabado. Con uno de sus dedos apunto en dirección a aquella mujer. Murmuro unas palabras ininteligibles y un rayo crepitante de energía negativa golpeo a la mujer haciéndola doblarse por la cintura mientras gritaba de dolor. Meredoth estaba seguro de que todo estaba apunto de acabar, con aquellos fantoches malheridos, no le costaría vengar la muerte de su madre. Pero no fue así. La mujer se irguió. Miró a Meredoth, con una maldad en sus negros ojos que reflejaba la oscuridad del infierno. Con decisión y una rapidez sobrenatural la mujer se acerco hasta Meredoth y le golpeo, antes de que este pudiese reaccionar, lanzándolo por el aire. Meredoth, perplejo por la fuerza de aquella mujer, fue consciente de que no era una mujer normal. Puso su mano en el labio inferior, donde la mujer le había golpeado, y sintió como un icor calido le impregnaba la mano. Se miro la mano. estaba cubierta de su sangre. La mujer comenzó a caminar hacia el, para volver a golpearlo seguramente. Meredoth saco una daga que utilizaba para recolectar hierbas y la lanzo al aire recitando un breve sortilegio. La daga comenzó a flotar manteniéndose en el aire, una orden mental de Meredoth hizo que esta se lanzara contra la mujer. La daga provoco a la mujer pequeños cortes por los que sangraba ligeramente, hasta que la mujer cogió la daga por el mando y con el filo golpeo la pared rompiendo la daga. Los fragmentos de la daga cayeron inertes al suelo. La mujer volvió a encaminarse hacia el joven. Este tumbado boca arriba como estaba trato de alejarse hacia atrás empleando manos y piernas mientras trataba desesperadamente completar otro sortilegio. Con la última palabra alzo la mano hacia la mujer y un delgado rayo de energía gélida salió en dirección a la mujer. La mujer alzo la mano parando el impacto del rayo con su mano. Después sacudió la mano, haciendo que la escarcha que se le había generado cayera al suelo. Avanzó. Meredoth no se dio por vencido, trato de formular un nuevo encantamiento, pero antes de que pudiese terminar la mujer le cogió del cuello y lo levanto, golpeándolo contra la pared mientras lo mantenía sujeto. Meredoth miro a la mujer a los ojos, y aquellos ojos le prometían una muerte inminente y una eternidad de tortura y sufrimiento. Cuando la mujer se disponía a ejecutar el golpe definitivo una voz masculina y grave sonó en tono imperativo –¡SUELTALO!- Una fuerza invisible separó a la mujer del joven, que cayó de rodillas, lanzándola por los aires hasta la pared opuesta de la habitación. Un hombre vestido con una túnica larga de color negro y elaborados bordados, portando un bastón coronado por un cristal multifacetado irrumpió en la habitación. Se dirigió a la mujer: –Es hora de nuestro baile, y esta vez no te vas a escapar, cariño- de la espalda de la mujer brotaron unas hermosas alas emplumadas y saco una extraña cuerda dorada. Dotada de alas emplumadas voló en dirección al hombre. El hombre, haciendo gala de una sangre fría proveniente de la superioridad, pronuncio palabras cargadas de poder. Reflejo de estas palabras una tromba de proyectiles de energía mágica golpeo a la mujer lanzándola al suelo seriamente dañada y cortando su carga. Sangrante y debilitada la mujer se puso en pie. Empleando mandatos infernales convoco energías de la oscuridad, pero el hombre vestido de negro adelantándose a su movimiento ejecuto un sortilegio que disemino la energía mágica antes de que pudiese tomar la fuerza necesaria para cumplir la voluntad de la mujer alada. El pánico se hizo presa de la mujer, el terror se reflejaba en sus ojos, mientras el hombre de negras vestiduras avanzaba con paso firme y voz imperativa. Poderosas energías mágicas torcieron la realidad alrededor de Meredoth, el cual permanecía al mismo tiempo aterrado y maravillado. Un fino haz de energía verde brillante salio de los dedos del hombre golpeando a la mujer en el pecho. Con un grito ahogado la mujer alada se convirtió en un pequeño montoncito de fina arena que se llevo una brisa. El hombre ayudo a levantarse a Meredoth. Aquel hombre se llamaba Khemed Pashar. Era miembro de la academia y ofreció su ayuda a Meredoth.
Le aconsejo que el mejor modo de dañar a su padre era atenerse a las leyes. Según la ley el podía reclamar toda la fortuna y el negocio familiar, pues al ser el único mago era el legitimo dueño de los bienes familiares.
así pues Meredoth se hizo con los bienes familiares y expulso a su padre, hermano mayor y hermana de sus tierras. Siguió con su aprendizaje bajo la tutela de Khemed. Al poco tiempo Khemed le revelo su pertenencia a los Zhentarim, y su interés en que Meredoth ingresara. Para ingresar Meredoth debía hacer algo por la red negra. Meredoth cedió todos los bienes familiares a la red negra a cambio de su aceptación. Los Zhents han mandado a Meredoth a Athkatla para que investigue la organización de los magos encapuchados y para que trate de conseguir un lugar en el que poder hacer un punto de operaciones, encubierto bajo un gremio mercantil. Periódicamente debe mandar información de lo descubierto a un contacto en Beregost, Liana Montetormenta.